Indígenas son capacitados en turismo
Programa forma a miembros de nacionalidades como guías para mejorar su calidad de vida.
Antecedentes
Hace 20 años comenzó el turismo comunitario en Ecuador, con una filosofía de fuerte relación entre los moradores y sus visitantes, con una perspectiva de diversidad, que garantice el manejo adecuado de los recursos naturales, la valoración de sus patrimonios, asegurando así el sustento diario.
El 11 de septiembre del 2002, el Ministerio de Turismo aprobó el Estatuto de la Federación Plurinacional de Turismo Comunitario del Ecuador - FEPTCE, otorgándole personalidad jurídica.
Indígenas de distintas zonas del país, para aprovechar el conocimiento que tienen de áreas con potencia turística, son formados como guías dentro del Programa Nacional de Capacitación Turística (PNCT), y el Plan estratégico de desarrollo de turismo sostenible para Ecuador (PlandeTur2020) que impulsa esa cartera de Estado.
Estas propuestas, que nacieron hace un año, capacitan gratuitamente a los habitantes de la zona, niños, jóvenes y adultos, así como a empresarios, prestadores de servicios en turismo comunitario y nativos mediante talleres, seminarios y conferencias para mejorar la calidad de sus servicios.
César Grefa, director de Turismo de la Región Amazónica, indica que en el 2009 capacitaron a alrededor de 10 comunidades de las nacionalidades Kichwa, Cofán, Siona, Secoya, Shuar, Achuar, Wuaorani, entre otras, a cuyos miembros les han entregado certificados para que laboren como guías de turismo nativo.
“Ellos antes trabajaban como guías en sus comunidades, pero sin ningún respaldo teórico de este tema”, dice.
El funcionario asegura que los talleres de capacitación permiten que los indígenas mejoren su calidad de vida y trabajen legalmente con las operadoras turísticas dentro de sus comunidades.
Grefa añade que en algunos cantones de Napo y Pastaza las comunidades ya tienen sus propias empresas turísticas, las cuales forman parte de la Red Intercultural de Turismo Comunitario, que incrementa la economía de la zona y valoriza la identidad cultural.
A esta iniciativa se suma, Ligia Simba, administradora de la operadora de turismo de la fundación Maquita Cushunchic-Comercializando como Hermanos (MCCH), quien capacita cada dos meses con teoría y práctica a los habitantes que viven en zonas de la Costa, Sierra y Oriente consideradas turísticas.
Para ella, es importante que los indígenas que conocen su entorno, la importancia de la naturaleza y valoran su cultura tengan un conocimiento en esta área, de esa forma se incrementa la demanda de visitantes y mejoran su vida.
“A través del turismo comunitario y nativo los pobladores pueden tener una mejor calidad de vida. Sólo les indicamos cómo trasmitir esos conocimientos a los visitantes nacionales o extranjeros”, dice.
Simba explica que a través de los cursos, los guías han mejorado la calidad de los platos típicos que ofrecen a los visitantes, ya que antes vendían alimentos que no eran visualmente atractivos.
“Se promueve que los alimentos que ofrecen a los turistas incluyan vegetales y frutas. Y que también ellos los consuman en sus casas para que haya una seguridad alimentaria”, menciona.
Sin embargo, a Delfín Tenesaca, presidente de la Ecuarunari, le preocupa que a través del turismo se inicie con la “folclorización” de la cultura de los pueblos indígenas, ya que cada uno tiene diferentes símbolos e idiomas.
Pero para evitar que esto ocurra, él propone que se realice una investigación de campo que incluya la participación de expertos de la etnia.
“Cada pueblo tiene lugares sagrados y simbólicos y si eso se convierte en turismo se rompe todo ese origen milenario del indígena con la madre naturaleza y los seres supremos y la espiritualidad, por eso es necesario la opinión de cada uno de los pueblos”, especifica.
Tenesaca indica que si bien el tema económico en el turismo “genera recursos y fuentes de trabajo”, este no debe romper la relación armónica en la que cada pueblo ha vivido por años. Sobre el tema de capacitación él opina que los formadores “antes de instruir a los indígenas o al comunero deben formarse”.
Hace 15 días la cartera de Estado junto con la colaboración del Municipio de Pto. Francisco de Orellana y del Ministerio del Ambiente iniciaron la segunda fase del curso de Formación y Acreditación de Guías Nativos de Turismo, en donde participaron 25 miembros de la comunidad Shiripuno del territorio wuaorani.
Fernando Klinger, director (e) de Turismo de Orellana, explica que es la primera vez que los wuaoranis se integran a un proceso de capacitación.
Además fue necesario realizar la orientación porque recibieron quejas del grupo, ya que algunas agencias de turismo les pagaban con ropa y no con dinero por prestar sus servicios como guías.
“Se busca identificar el sector de los wuaoranis dentro de las prácticas de turismo sostenible, eso mejora sus ingresos y mejora la calidad de vida, con un turismo serio, responsable y guías nativos certificados”, sostiene. EM
Redacción Diversidad
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