Édison Méndez cuenta que ya se le pasó la emoción de los tres goles ante ‘Flu’, por la Sudamericana.
En Quito el tema de moda es la goleada 5 a 1 que Liga (Q) le propinó a Fluminense en la final de ida de la Copa Sudamericana y que lo dejó con muchas posibilidades de convertirse en campeón.
Sin embargo, la euforia de los hinchas ‘albos’ no se transmite del todo a los jugadores del conjunto universitario, porque tras el triunfo siguen concentrados para enfrentar primero a Emelec -el domingo- en Guayaquil por el tercer puesto del Campeonato Nacional, mientras que el lunes viajará a Brasil para la segunda final ante ‘Flu’.
Por eso, Édison Méndez, la figura del miércoles, responde apurado su celular. El volante imbabureño pide que le hagan las preguntas en Pomasqui, pero ante la insistencia accede a hablar un poco por teléfono.
El ‘Kinito’ da frases largas, pero en ninguna expresa que la llave está cerrada, que todo acabó para los ‘cariocas’ o que LDU aseguró la tercera corona internacional de su historia (tiene una Libertadores y una Recopa).
“No creo que ya esté todo dicho. Eso aún no está dado. Hasta que no terminen los siguientes noventa minutos en Río de Janeiro nada está dicho. Fluminense es un equipo difícil y más de local con su gente. Será un partidazo. Nosotros no tenemos que perder la concentración y pelear hasta el último momento”, dice.
Méndez, ya con 30 años a las espaldas, con dos mundiales y dos ligas holandesas, aún no deja de soñar con salir a las canchas y dibujar grandes jugadas con sus botines, pero no suele soñar con marcar tres goles en un choque.
“Uno se imagina siempre jugar bien. Por ahí no me imaginé marcar tres goles, porque no soy goleador. Pero cada vez que salgo a la cancha quiero hacer lo mejor, quiero hacer un gran trabajo. Siempre pienso en salir iluminado y colaborar con el equipo”, cuenta.
El volante de Liga, que lleva siete goles en el torneo y es el segundo goleador tras Claudio Bieler -con ocho- se queda con uno de los tantos que le marcó a Fluminense. “Me gustó mucho el segundo por la forma en que se definió. También eran los últimos minutos del primero tiempo y con eso pudimos levantar el equipo”, indica.
“No me imaginé marcar tres goles, porque no soy goleador. Siempre pienso en salir iluminado y colaborar”
Ahora Méndez toma ese tipo de victorias distinto a sus primeros años de futbolista. La experiencia le ha enseñado a festejar poco porque el tiempo en el fútbol no permite quedarse en un partido durante toda la semana.
“Yo no siento emoción, he ganado muchas cosas. Para mí esto es un partido más, me acostumbré a jugar en equipos grandes como PSV y un partido no me desestabiliza emocionalmente”, tira.
De la misma forma que lo toma ‘Kinito’ lo hace el grupo de Liga: en el camerino no se excedieron los festejos.
“Como siempre estuvo tranquilo, porque sabemos que no hemos conseguido nada. Liga es un equipo que se acostumbró a ganar tanto que estas cosas ya no nos sorprenden. Ahora esperamos el entrenamiento de la tarde (ayer) y pensar en el partido contra Emelec”.
La celebración de los goles no fue porque va a ser padre, sino que fue una muestra de agradecimiento a Rodrigo Paz, dirigente liguista.
“Era para Rodrigo Paz, quien hizo los esfuerzos necesarios para traerme. Pero no es nada con mi familia ni voy a tener un hijo”, confirma el mediocampista.
Liga viajará a Río de Janeiro, Brasil, la madrugada del próximo lunes para disputar la final dos días después en el Maracaná.