Tomada de la edición impresa del 03 de noviembre del 2009

Guayasamín: su furia y su redención

Un amplio detalle de Prostitutas.  | FOTO: Miguel Castro / El Telégrafo

FOTO: Miguel Castro / El Telégrafo

Un amplio detalle de Prostitutas.

IMÁGENES

El Centro Cultural Simón Bolívar acogerá, hasta el 3 de diciembre, una muestra del pintor nacional.


 
El dolor de los pueblos oprimidos, las catástrofes de la guerra y los rasgos redentores del amor son algunas de las temáticas en las que indagan las obras de Oswaldo Guayasamín, que desde el pasado jueves se exponen en la Sala Autoral del Centro Cultural Libertador Simón Bolívar, en Guayaquil.


Furia y redención es el título de la muestra, que acoge cerca de cien obras plásticas de uno de los íconos de la plástica ecuatoriana.


Las obras de esta exhibición fueron elegidas por tres críticos extranjeros, para un recorrido que hicieron por seis ciudades de Estados Unidos, desde febrero de 2008 hasta agosto de 2009.


Carlos A. Jáuregui, Edward F. Fischer y Joseph S. Mella fueron los encargados de la curaduría, que se enfoca en abarcar las tres grandes colecciones del artista.


Huacayñán (“Camino del llanto” en kichwa), La edad de la ira y La edad de la ternura son las tres etapas que delimitan la producción del artista. La primera, generada entre 1945 y 1952 y que lo hizo ganador de tres de las bienales pictóricas más importantes del mundo, es una exploración a la discriminación racial que se da en América Latina; la segunda  (1964-1984) muestra la violencia del hombre contra el hombre y la tercera es una suerte de sinfonía redentora, que rescata rasgos enternecedores en sus trabajos.


El toro y el cóndor (1957) -uno de los cuadros que forman Furia y redención, como parte del Huacayñán- constituye un buen ejemplo del interés del artista por la representación de conflictos sociales y raciales que forman parte de la historia latinoamericana. La lucha entre los pueblos indígenas (el cóndor) y los conquistadores (el toro) se ve representada en la obra, pero a diferencia de la historia del colonialismo, el ave andina triunfa en el rito.


Según el catálogo elaborado por Jáuregui, Fischer y Mella, para su gira por EE.UU., “Guayasamín explora zonas de oscuridad y violencia en las que la humanidad se vuelca contra sí, momentos de desgarradoras tragedias, crímenes y pérdidas”, pero también dice: “por otro lado, en especial en su obra última, el artista recabó en las posibilidades redentoras del amor y la solidaridad”.


Pablo Guayasamín indica que la muestra estará hasta el 3 de diciembre en el Centro Cultural Simón Bolívar, después se irá a Cuenca (10 de diciembre) para celebrar los diez años de la declaración de esa ciudad como Patrimonio Cultural de la Humanidad. Luego irá a Brasil.


Además, el director de la fundación homónima explica que la exposición no solo contiene trabajos de los tres grandes períodos de su padre. 


Naturalezas muertas y retratos también están en muestra. El guitarrista  español Paco de Lucía y la Nobel de la Paz Rigoberta Menchú son dos de los retratados que constan. Menchú, quien tuvo amistad con el pintor, al momento de su muerte dijo: “América pierde a uno de los hombres más destacados en el arte, pero también a uno de los más solidarios y humanistas que ha dado en toda su historia”.


Actividades paralelas están planificadas para noviembre y diciembre. El 18 de este mes se realizará un desfile de ropa diseñada por una de las nietas de Oswaldo Guayasamín y se expondrán joyas creadas por el maestro; seis días más tarde tendrá lugar un coloquio en el que participarán Carlos Jáuregui, Rodrigo Borja y Federico Torres Moro; finalmente, el 2 de diciembre Patricia González y Beatriz Parra ofrecerán un recital en honor al artista.

Pablo Neruda,

Poeta

“Guayasamín es uno de los últimos cruzados del imaginismo; su corazón es nutricio y figurativo: está lleno de criaturas, de dolores terrestres...”

Jorge Enrique Adoum

Poeta

“Él gesticula, dirige su conversación en función de su estatura, es decir, de la imagen ideal que  críticos y escritores se han forjado de él”
Luis Alfredo Medina  
lmedina@telegrafo.com.ec
Reportero - Guayaquil