Tomada de la edición impresa del 28 de noviembre del 2008

Fiesta de la Cultura convoca de noche

En la Fiesta de la Cultura, el Libro 2008, que se desarrolla en el Centro de Convenciones Espejo, hubo cincuenta stands para la adquisición de libros de autores como Mempo Giardinelli, Pedro Lemebel e Ignacio Taibo II, quienes visitaron la ciudad para el  |  FOTO: ALEJANDRO REINOSO / El Telégrafo

FOTO: ALEJANDRO REINOSO / El Telégrafo

En la Fiesta de la Cultura, el Libro 2008, que se desarrolla en el Centro de Convenciones Espejo, hubo cincuenta stands para la adquisición de libros de autores como Mempo Giardinelli, Pedro Lemebel e Ignacio Taibo II, quienes visitaron la ciudad para el

Durante las mañanas son los estudiantes quienes asisten a las conferencias acompañados de sus maestros.



Durante los dos primeros días de la Fiesta de la Cultura, El Libro 2008, la asistencia del público fue considerable. Las charlas, mesas redondas, conversatorios y lecturas tuvieron unas más suerte que otras, en cuanto a auditorio.  Incluso muchas de ellas motivaron a que el público se dirija a alguno de los cincuenta stands de libros para adquirir algún título de escritores como Pedro Lemebel, Mempo Giardineli o Paco Ignacio Taibo II, quienes dialogaron con el público capitalino en el primer día de la feria.

En la mañana del martes, los jóvenes universitarios coparon las salas 3 y 4 del Centro de Convenciones Espejo, en donde se desarrolló el Encuentro de Cronistas. Alrededor de unas cien personas –en su mayoría estudiantes- participaron del conversatorio con el periodista colombiano Daniel Samper Pizano, quien con un humor pertinente y dosificado, charló y aconsejó a los estudiantes de comunicación sobre el buen oficio del periodista. 

Samper Pizano lamentó la tendencia que la prensa escrita tomó en los noventa de volver escueta y condensada a la nota periodística, para empatarla con el modelo televisivo. No obstante, el escritor cree que “gracias a Internet estamos volviendo a aquel periodismo profundo y desarrollado de antaño”. 

Aunque la presentación del cronista y escritor chileno Pedro Lemebel estuvo pautada para las 11:00,  empezó con media hora de retraso. Eso no impidió que la gente recibiera el ingenio y la desfachatez del chileno –quien es además activista de la causa gay, performer y travesti- con grandes carcajadas. Lemebel fue uno de los favoritos del día y, aunque no pudo presentar el video de su obra que estaba programado –por falta de coordinación-, logró sorprender a los más de cien asistentes con sus anécdotas, que reproduce en sus crónicas, y su postura desacralizadora.

Para Juan Carlos Cucalón, escritor guayaquileño que hizo la presentación de Lemebel, la charla estuvo “bastante fresca, y sobre todo con una reacción interactiva muy positiva por parte de los asistentes”. Cucalón cree que esta ha sido la tónica de la feria hasta ahora. “La gente ha estado muy receptiva, y los invitados internacionales han demostrado una apertura importante con el público”.

Lemebel fue uno de los favoritos del día y aunque no pudo presentar el video de su obra logró sorprender

Posteriormente, a las 12:00, se realizó la inauguración oficial, a la cual asistieron unas 700 personas. Allí se reflexionó sobre la importancia de la lectura, y el ministro de Cultura, Galo Mora, recordó su encuentro hace cinco meses con el director de la Feria del Libro de Bogotá, Guido Tamayo,  quien en esta ocasión dirige esta nueva feria, por petición de Mora.

El ministro de Defensa, y también escritor, Javier Ponce, no dejó pasar la oportunidad para demostrar su nostalgia por la lectura y la escritura, dejadas de lado por haber asumido esa cartera. Luego de los discursos, guitarra en mano apareció Cristian Mejía, músico quiteño, interpretando canciones de su autoría, y  por último se escucharon los amorfinos del actor manabita Raymundo Zambrano.

Aunque el evento estuvo anunciado como una verdadera fiesta que incluía a todas las manifestaciones artísticas, la música no corrió con mucha suerte. Las presentaciones que iniciaron con el trío Pambil, a las 16:00, tuvieron escaso público. Santiago Rosero, miembro del grupo de Ska-fusión La Rokola Bacalao comenta que a las 18:00 –cuando debían empezar su actuación- “no había nadie”.

Por este motivo, la preocupación llegó incluso hasta el ministro Mora, quien les pidió que suspendan el concierto para otro día. No obstante, el grupo tocó media hora más tarde y poco a poco se fueron sumando unas 200 personas, quienes incluso lograron que el concierto se alargue a punta de “otra”.
Desde el miércoles, las presentaciones musicales cambiaron su horario a partir de las 11:00 de la mañana, porque a esa hora hay mayor asistencia de público.

Al llegar la noche, más de la mitad de la gente se había ido, aunque las charlas programadas dentro del encuentro de escritores estuvieron llenas en un 70%. “Lo negro de la novela negra” tuvo como interlocutores al escritor argentino Mempo Giardinelli y al mexicano Paco Ignacio Taibo II. Galo Mora fue el moderador de esta mesa redonda en la que los escritores hablaron del desarrollo de este género en América Latina.

La escritora Gabriela Alemán, una de las asistentes asiduas, evaluó positivamente la feria hasta la mañana de ayer. Para ella la presencia de grandes escritores latinoamericanos lo justifica todo. “Pienso venir con dinero para comprar libros”. La autora de Maldito corazón aseguró que disfrutó mucho de las charlas de los cronistas Leila Guerriero (Argentina) y Fabrizio Mejía (México), a quién, además, entrevistó durante su intervención, la mañana del pasado miércoles.

No obstante, lo lamentable es que si bien muchos de los asistentes son jóvenes, la mayoría no asistiría si no es porque sus profesores universitarios los llevan. Esta realidad pudo apreciarse en las horas de la tarde y sobre todo en la noche, en la que las actividades del Encuentro Iberoamericano de Escritores estuvieron copadas de gente adulta, muchos de los cuales son escritores, poetas, periodistas o gente relacionada con la cultura.
Rocío Carpio
mcarpio@telegrafo.com.ec
Reportera-Quito