Los cuadros, que se exponen en un museo de la Universidad Católica en Quito son, en su mayoría, retratos de "personas comunes, de distinta condición económica.
El fotógrafo español Ricky Dávila, que presenta en Quito una exposición de su trabajo, aseguró este miércoles que quiere dejar un "pozo documental" con su más reciente trabajo, "Ibérica".
La muestra, que se inauguró este miércoles en un museo de la capital ecuatoriana, permanecerá abierta hasta principios de octubre y está integrada por 120 cuadros, todos en blanco y negro, que Dávila escogió después de más de cinco años de recorridos por la Península Ibérica, con los que pretende contar cómo es su entorno.
"Llevo quince años en el ejercicio de la fotografía y me obligué a hacer un trabajo de mi propio entorno, desde una perspectiva humanista", dijo Dávila en una rueda de prensa.
Los cuadros, que se exponen en un museo de la Universidad Católica en Quito son, en su mayoría, retratos de "personas comunes, de distinta condición, gente de mi propio entorno, o ajena", agregó el artista, tras precisar que no usa escenarios para hacer su trabajo.
"Los encuentros son episódicos, resueltos en 5 minutos, como fondo la pared, con luz natural, no hay escenificación. Intento ser lo más natural", dijo el fotógrafo que, en medio de sus declaraciones, capturaba con una cámara pequeña algunas imágenes de la exposición.
El fotógrafo, que nació en Bilbao hace 44 años y se licenció en biología y posteriormente en fotografía, dijo que su más reciente obra "no tiene una pretensión de tesis social y mucho menos quiero arrogarme la capacidad para inventariarme la sociedad española".
Dávila apuntó que su trabajo "es un itinerario personal, subjetivo, que no desvela nada" y que más bien es su "faceta poética, metafórica, que ha quedado como un pozo documental para el tiempo".
El fotógrafo, que llegó de Bogotá, en donde también presentó su exposición, señaló que la fotografía digital es un recurso adecuado que ha puesto en duda la objetividad fotográfica.
"Lo digital sí está bien, porque gana el autor", señaló el español, tras agregar que existe un "engolosinamiento con la cuestión de la pos-producción o de intervenir la realidad".
Dávila añadió, además, que "la fotografía digital está más cerca de la página en blanco literaria", porque a su criterio, ésta le permite "ingresar en un proceso de escritura".
"Eso es bonito. Antes era una inscripción, ahora estamos en un proceso de escritura", señaló el fotógrafo que permanecerá en Quito hasta mañana.
Dávila dijo que la exposición "Ibérica" transitará por Latinoamérica en dos años, aunque después de su visita a Ecuador admitió que no tiene destino cierto.
Pero, eso no es lo más importante para Dávila, cuya verdadera preocupación sobre su exposición es que la gente realice "una lectura propia de las fotografías".