El cine y la publicidad, un matrimonio de más de 2 décadas
En la pantalla grande no se hace extraño incluir publicidades, sobre todo desde el estreno de filmes como E.T.: El extrarrestre, hasta Transformers. Se trata de la llamada publicidad indirecta o placement.
La publicidad indirecta o placement no aparece como anuncio expreso y, sin mencionar directamente los productos, utiliza marcas, símbolos u otros rasgos distintivos de los mismos o de las empresas que los venden en un mismo contexto. En el cine suele emplearse para promocionar automóviles o equipo electrónico de todo tipo, sea que interactúen o no con los actores o que ellos hagan una mención de sus cualidades.
El primer caso conocido de placement consentido se lo debe a Steven Spielberg que utilizó los Reese’s Pieces de The Hershey Company en la película E. T.: El extraterrestre. Luego vendrían filmes como Volver al Futuro (vitrina para una serie de productos modernos, incluido el auto Delorean) y The Truman Show, demostrando cómo se da este fenómneno con productos falsos.
Seguirían el ejemplo de Spielberg, Twister con Dodge y Pepsi, Yo, Robot con Audi y Converse y el epítome del placement en cine Transformers con General Motors.
Redacción Cultura
cultura@telegrafo.com.ec
Guayaquil