Frecuente emisión de ceniza en volcán Tungurahua
El Instituto Geofísico registró hoy más de 80 explosiones y una frecuente emisión de vapor de agua y ceniza en el volcán Tunguragua.
EFE
Quito, Ecuador
Más de 80 explosiones y una frecuente emisión de vapor de agua y ceniza se han registrado hoy en el volcán Tungurahua, en el centro andino de Ecuador, informó el Instituto Geofísico (IG) de la Escuela Politécnica Nacional.
Las intensidades de las últimas explosiones han sido catalogadas por el IG como "fuertes" y "moderadas" y han formado nubes de gas y ceniza de hasta tres kilómetros de altura sobre el cráter y que por efecto del viento se ha dirigido al sur y sureste.
Además, en las últimas 24 horas se han detectado once sismos leves de "largo periodo", relacionados con el movimiento de fluidos en el interior del edificio volcánico, así como 33 episodios de tremor o temblores constantes y sostenidos, por la emisión constante de gases y ceniza.
El último informe del IG señala que también se han escuchado ruidos fuertes, como bramidos y "cañonazos" que surgen con las explosiones, algunos de los cuales han hecho vibrar ventanas en zonas habitadas cercanas a la montaña.
Además, el Instituto precisa que anoche se pudo observar la salida de material magmático del cráter, rocas candentes y fuentes de lava, que después de ascender unos 500 metros sobre la cumbre rodaban unos 800 metros por las pendientes del volcán.
El IG ha recibido reportes de la caída de ceniza en las poblaciones de Cahuají, Choglontus y Palitahua, situadas cerca del coloso, en su flanco suroeste.
El actual pulso eruptivo del Tungurahua comenzó a finales de diciembre pasado, tras casi seis meses de calma, con una intensidad que ha crecido paulatinamente.
Las autoridades ecuatorianas han emprendido planes de evaluación y contingencia para asistir a las poblaciones afectadas por la actividad del volcán, especialmente por la caída de ceniza en zonas agrícolas y ganaderas situadas, especialmente, en la parte sur y suroeste.
El Tungurahua, de 5.016 metros de altitud y situado a 135 kilómetros al sur de Quito, inició su actual proceso eruptivo en 1999 y, desde entonces, ha intercalado periodos de gran actividad con lapsos de relativa calma.