Aunque algunas personas se perdieron, los nuevos locales permitieron agilidad en el proceso electoral.
En busca de ayuda, Jacinto Vera, de 55 años, se acercó hasta el coordinador del recinto del coliseo Voltaire Paladines Polo, Eduardo Ocaña, para que lo ayude a encontrar su Junta Receptora del Voto (JRV).
Vera aseguró que antes votaba en la Universidad de Guayaquil, en la parroquia Tarqui, pero ahora -con el cambio de recintos- no sabía a dónde dirigirse. Al consultar el dato, tras llamar al número 150, constató que su dirección era Tosagua - Manabí, junta 42.
Ante la noticia mostró el último certificado de votación y comprobó que era un certificado de presentación, por lo que Ocaña dedujo que el votante no hizo el cambio de domicilio.
Similares inconvenientes se dieron en la parroquia Febres Cordero, escuela Manuel Benjamín Carrión. Rosa Paredes, comprobó con la supervisora del Consejo Nacional Electoral (CNE), Gladis Teneta, que aún debía avanzar 5 cuadras para llegar a su junta, ya que el recinto correcto era la escuela Benjamín Franklin, ubicada en la 29 y García Goyena.
Teneta reveló que esa confusión fue la que ocasionó el retraso en algunos miembros de las JRV, por lo que las mesas empezaron a trabajar desde las 07:45.
Pese a ello, César Pazmiño, sufragante, celebró el descongestionamiento que generó el aumento de recintos electorales (56). “Es deber de todos los ciudadanos venir a votar y si es con este cambio es mejor”.
Llegado el mediodía, los supervisores de recintos constataron que entre el 30% y 80% de los votantes, de las parroquias visitadas, se habían acercado a ejercer su derecho al voto.
Mientras que en el Ecomundo la jornada electoral fue aprovechada por los estudiantes de los 7 salones de 3º año de bachillerato. Ellos se dedicaron a la venta de agua, jugo, cola, y comida, para recaudar fondos para un viaje de fin de curso.
En este establecimiento educativo la jornada electoral se inició a las 08:00. Según Jimmy Mascote, supervisor del recinto por parte del CNE, la única anomalía se registró debido al retraso de las personas designadas para conformar las mesas. En el recinto se armaron 16 juntas receptoras.
“Se conformaron un poco tarde, pero aun así todo se ha presentado con normalidad. Lo que sí hemos visto es que hay muchas personas que están desorientadas”, dijo.
Mascote recalcó que los delegados del CNE contaron con la colaboración del personal del colegio, pues habían asignado a profesores por turnos para que ayuden en el control.
Pero los problemas para instalar las juntas no solo se dieron en las parroquias del norte de la ciudad, sino también en las del sur, pues en el colegio Jaime Roldós Aguilera, del Guasmo Sur, se instalaron hasta las 07:30. En el lugar habían cuatro coordinadores para el recinto que constó de 40 juntas.
En este colegio, además, se apreciaron problemas como el de María Dolores Alcócer Cutuan, quien no pudo sufragar, porque su número de cédula no coincidía con el registro oficial del CNE.
Otro inconveniente se registró en el colegio Provincia de Cotopaxi. Gioconda Quinto, votante, manifestó su inconformidad con el cambio de recinto. Ella comentó que antes sufragaba en un colegio más cercano, e incluso señaló la problemática de su hijo, quien viviendo en el sur de Guayaquil ahora lo cambiaron para sufragar en un colegio de Durán. (MAC/MMP)