El país persa pondrá 120 millones de dólares para mover las exportaciones e importaciones.
Las estrategias de la seguridad en la casa presidencial iraní le jugaron una mala pasada ayer al presidente Rafael Correa, a quien los agentes teheraníes le cambiaron más de una vez la agenda programada con más de una semana de anticipación.
Por ejemplo, la última cita entre Rafael Correa y el presidente Mahmud Ahmadineyad, se dio ayer al terminar la tarde cuando estaba prevista para las 09:00, luego de una visita al Parlamento. A las 10:00, el debía verse con el líder de la revolución iraní, el ayatolah Seyed Ali Khamenei, pero hasta las 16:00 no se daba.
En la Cámara de Comercio de Irán, pasadas las 14:00, el Presidente almorzaba kebab -un tradicional plato iraní- con una expresión malhumorada, pues nada pudo hacer ante la aparente desorganización iraní que, fuentes extraoficiales, confirmaron como móviles de seguridad que, además, impidieron gran parte de la cobertura mediática ecuatoriana.
A pesar de todo, Ecuador e Irán suscribieron un convenio macro de cooperación como punto de partida para una serie de negocios. Se firmó, además, el convenio que determina la metodología con la que se realizarán los pagos y transferencias en las exportaciones e importaciones.
El presidente del Banco Central, Carlos Vallejo, informó que se dará la apertura de cartas de crédito y los sistemas de triangulación, a través de un banco en Dubai (con el que Irán ya trabaja) o por medio del banco internacional que tiene Irán en Venezuela para hacer los sistemas de pago.
Este convenio contempla que el Banco de Desarrollo de Irán (similar a la Corporación Financiera Nacional) pondrá un fondo de 40 millones de dólares iniciales y 80 millones adicionales, para que haya una capacidad inmediata de pago en las importaciones y exportaciones.
Aunque Irán produce camarón y flores, la idea es que le sirva a Ecuador de centro de distribución...
“Los exportadores iraníes están garantizados de que en el momento en que está abierta la carta de crédito, el banco que les paga a ellos (luego de hecho el embarque y llegado a Ecuador) recibirá el dinero para compensar el pago anticipado”, indicó. Y “luego se espera que Irán deposite en algún banco privado ecuatoriano, en la CFN y en el banco del Pacífico, posiblemente, 100 millones para agilizar las importaciones de bienes de capital y de consumo en Ecuador de importadoras iraníes.
Se prevé que en quince días arranquen los negocios. Esa es la oferta de Irán. Ecuador se compromete a implementar el sistema de cartas de pago lo más pronto posible. Según Vallejo, “hay posibilidades de inversión en el sector público en demasía”. Se refiere a la construcción de refinerías de petróleo e hidroeléctricas.
En el área comercial, hay posibilidades de importar maquinaria agrícola que es de alta tecnología, urea y fertilizantes. Pero sobre todo se exportarán banano y flores.
“Aunque los que nunca ven nada bueno nos dijeron que a qué vinimos a un país de alfombras mágicas, creemos que abrir mercados es el inicio de la apertura fundamental para Ecuador”, sostuvo.
Después del almuerzo, en la Cámara de Comercio de Irán hizo una descripción sobre Ecuador. “Ojalá la integración entre Irán y Ecuador llegue a un punto tal que algún día funcionarios ecuatorianos puedan hacer intervenciones en iraní”, exageró para ilustrar. En la reunión estuvieron ministros y funcionarios del Gobierno.
A la mesa de representantes de comercio iraní, Correa le comentó que Ecuador es el primer exportador mundial de banano y espera que llegue a Teherán. Para ello, hay que solucionar el problema del flete, admitió.
Sobre esto, el empresario Ricardo Estrada, quien es parte de la misión, indicó que “la clave es que el buque que sube de Ecuador y luego baja siempre vaya con carga para ahorrar costos”.
Por ejemplo, dijo, “si el gobierno iraní está interesado en el banano de Ecuador, podríamos poner la flota para que lleve la fruta y cuando el barco vuelva traiga productos iraníes; el banano es el producto que tiene más posibilidades”, comentó.
Por otra parte, Correa indicó que el país necesita comprar urea, fertilizantes, e inclusive tecnología automotriz de Irán. Se quedó muy impresionado con la industria de autos robotizados que visitó el sábado, y afirmó que sería posible importar productos relacionados con esta industria. Y destacó que aunque Irán produce camarón y flores, la idea es que le sirva a Ecuador de centro de distribución y sea nuestra entrada al Asia.
El vicepresidente de la Cámara de Comercio de Irán, Mohammad Sadegui, agradeció la visita y afirmó que en enero llegará a Ecuador una misión de empresarios iraníes para concretar los negocios.