Obama cumple el sueño de Luther King
El demócrata se impuso en apoyo popular y también en el número de grandes electores.
La madrugada no trajo buenas noticias para el veterano de la guerra de Vietnam, de 72 años, John McCain, quien a las 03:00 (GMT) dio por perdida la elección presidencial de Estados Unidos, en números de delegados y voto popular, frente al senador demócrata de 47 años y tez oscura, nacido en Honolulú, Barack Obama.
Hasta el cierre de esta edición (00:00, hora de Ecuador) Obama sumaba un total de 333 votos electorales en 23 de los 50 estados que componen Estados Unidos; mientras su rival republicano debía conformarse con 155 votos electorales en 14 estados.
Para llegar a la presidencia un candidato debe reunir al menos 270 de los 538 grandes electores. Y, aunque estos delegados no bastan para ganar, en votos nominales, el demócrata llevaba la batuta en 19 de los 50 estados y lo que, en principio, las proyecciones de las cadenas de televisión mostraron como una tibia ventaja, pronto se convirtió en una gran brecha entre los aspirantes.
El triunfo del candidato demócrata se confirmó poco después de las 23:00, cuando las principales cadenas de televisión lo declararon ganador en los estados de California, con 55 votos; Oregón, con siete, y Washington, con 11.
Pero su camino a la victoria había quedado claro una hora antes, cuando se lo proclamó ganador en los estados clave de Ohio y Pensilvania, con lo cual McCain se quedó sin una vía realista para sumar los 270 votos electorales.
A la medianoche de Ecuador y 04:00 de la madrugada, en Chicago, miles de simpatizantes empezaron a celebrar el triunfo en el parque Grant de esa ciudad cuando la CNN anunció que Obama era el nuevo presidente de EE.UU. A En ese parque, se esperaba la presencia del nuevo presidente, quien había ofrecido dar allí su primer discurso.
Poco después, la cadena transmitió en vivo imágenes de la celebración en Kenia, África, país paterno del demócrata. Y una hora más tarde, transmitía al senador Jonh McCain reconociendo y aceptando la derrota.
Sin embargo, el republicano le fue bien en estados como Indiana, donde con el 82% del escrutinio, iba a la cabeza por una nariz con el 50 por ciento de los votos, frente al 49 por ciento del afroamericano. Lo mismo en Kentucky, donde con el un 36 por ciento escrutado, también habrían ganado los republicanos con un 57 por ciento de los votos.
En cambio, y como era de esperarse, en Illinois, el estado que lo eligió senador, Obama se impuso 21 grandes electores y un 70% del apoyo popular, frente a un magro 29% de McCain.
Pero perdió en Mississippi, estado de raíces negras, donde con el 44% de los votos escrutados, llevaba 42.6% frente a 56.5% de McCain.
A diferencia de años anteriores, estados claves como Florida no tuvieron en esta ocasión un papel protagonista. El recuento está muy reñido y aún no se ha proclamado un ganador, pero el resultado no ha sido necesario para decidir quién será el próximo ocupante de la Casa Blanca.
Las cadenas de televisión lo declararon vencedor a Obama en el estado de Virginia, que en los últimos años se ha ido inclinando gradualmente del lado demócrata, pero no ha escogido un candidato de ese partido desde 1964, cuando optó por Lyndon Johnson.
Faltan por decidirse los resultados en otros estados “bisagra”, como Carolina del Norte, Nevada, Indiana o Misuri.
De confirmarse los resultados preliminares, Barack Hussein Obama (Honolulú, 1961) será el primer presidente negro en Estados Unidos, el tercer presidente por el estado de Illinois y el quinto presidente más joven. Además, su binomio, Joseph Biden, será el primer vicepresidente católico.
Su victoria, muy esperada en numerosos países, sobre todo de tendencia progresista, y se produce tras ocho años de gobierno de George W. Bush.
Obama, quien entrará en funciones el 20 de enero próximo, heredará una situación económica extremadamente difícil, pues Estados Unidos está al borde de la recesión.
Redacción y Agencias