Asamblea les dio la amnistía a 62 ex comandos
Eran miembros de la FAE que en 1987 se tomaron la base de Taura durante el régimen de Febres Cordero.
Con 98 votos a favor y cinco abstenciones, la Asamblea Nacional Constituyente otorgó ayer la amnistía definitiva a 62 ex comandos de la Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE) que se tomaron el 16 de enero de 1987 la base aérea de Taura durante el gobierno de León Febres Cordero (LFC).
La resolución también incluye que los favorecidos con la amnistía pasen a formar parte del servicio pasivo con los beneficios que otorga la ley de las Fuerzas Armadas.
Durante el debate los asambleístas Ximena Bohórquez (Mhon), Iván Rodríguez (PAIS) y Lenin Hurtado (MPD) defendieron la propuesta que planteó la mesa de Legislación y Fiscalización que analizó el caso de los ex comandos de Taura.
En su intervención, Bohórquez recordó que en el gobierno de Rodrigo Borja se les concedió la conmutación de las penas a los ex comandos, pero no se acogieron a la ley de gracia, por lo que desde entonces no constaban como miembros pasivos.
En tanto, César Rohón (PSC) aclaró que se debe aplicar la ley de gracia, pero no se debe confundir un acto de indisciplina militar que debe ser sancionado.
“Estamos abriendo las puertas para que esa insurrección vuelva a ocurrir, porque aquí hacemos perdón y olvido”, advirtió el asambleísta.
De la misma forma se expresó Luis Hernández (RED), quien también calificó de insurrección a tal comportamiento, aunque sí comprometió su voto a favor de la propuesta, por cuanto nunca se les aplicó a los sancionados la ley de gracia.
El momento emotivo llegó cuando se le concedió la palabra a Vladimir Vargas (PRIAN), a quien por momentos se le quebró la voz cuando recordó en su intervención los problemas que tuvo su padre, en ese entonces comandante general de la FAE, Frank Vargas Pazzos, quien encabezó la sublevación en las bases de Manta y Quito, en contra del gobierno de Febres Cordero, y su posterior detención y que culminaron con el recordado “taurazo”.
La amnistía también se extendió al entonces capitán Oswaldo Cevallos Terán, otro de los implicados en la sublevación.
Apenas se conoció el resultado de la votación, los gritos de júbilo se escucharon entre los 21 ex comandos que llegaron a Ciudad Alfaro.
Alfredo Pin, uno de los beneficiados, dijo que al fin, luego de haber intentado por todos los medios y agotado todas las instancias legales.
Más evidente fue la alegría del ex cabo segundo Dimas Loor, conocido en ese tiempo como el “Zambo Colorado.” Él sostuvo que después vendrán otras instancias para que sean legalmente reconocidos como miembros pasivos de las Fuerzas Armadas.
De la bancada socialcristiana solo estuvo presente el asambleísta César Rohón; los demás ingresaron al recinto una vez que se trató el tema.
El asambleísta Luis Hernández, ex miembro de las Fuerzas Armadas, recordó que los militares son garantes de la paz y la seguridad y que su misión es la de velar por la democracia.
En su discurso, Ximena Bohórquez calificó como tirano al gobierno del ex presidente de la República, León Febres Cordero, palabras que fueron rechazadas por Rohón. Este último dijo que lo sucedido en Taura fue un acto de insurrección que debió ser castigado.
Víctor Haz Chavarría
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Reportero - Guayaquil