Tomada de la edición impresa del 08 de mayo del 2008

Ecuador apoya lucha contra el hambre

Los presidentes de varias naciones se reunieron ayer para discutir políticas contra el hambre. | FOTO: EFE / El Telégrafo

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Los presidentes de varias naciones se reunieron ayer para discutir políticas contra el hambre.

En la Cumbre de Managua se escucharon fuertes críticas a las políticas alimentarias de la Casa Blanca.



Managua, Redacción/EFE

Durante la Cumbre sobre Seguridad y Soberanía Alimentaria que se desarrolló ayer en Managua, Nicaragua, la canciller María Isabel Salvador señaló que el Ecuador impulsará una  propuesta para llegar a acuerdos regionales con el fin de enfrentar la crisis de alimentos que afecta a la región y al mundo.

 Salvador reconoció que este “es un momento crucial”, sobre todo en momentos en que el mundo vive una crisis importante en el tema de alimentos previéndose un futuro grave para la humanidad. 

“De ahí que creemos que los países a nivel interno y regional sean capaces de llegar a acuerdos solidarios para tratar de paliar esta situación que está viviendo la humanidad”, recalcó.

Por su parte, el presidente Rafael Correa señaló que “la enorme diferencia de la pobreza en el mundo en el siglo XXI no es debida a la escasez sino a la mala distribución” de los recursos.

“Los mil millones que EEUU dice que puede destinar a la crisis alimentaria es lo que se gasta un día en Irak”.


Al igual que el resto de participantes, Correa defendió la necesidad urgente de potenciar la producción agrícola y abandonar las políticas neoliberales de importación que, dijo, los organismos financieros internacionales recomendaron a los países en desarrollo en los últimos años.

“Afortunadamente se ha terminado la larga y triste noche neoliberal, que dejó irreflexivamente a nuestros países a merced de las tendencias de los mercados”, manifestó.

Correa advirtió también:   “la crisis alimentaria en el país se agrava por el cambio climático, del que somos víctimas y no causantes”.

En la misma línea se pronunció el presidente de Bolivia, Evo Morales, para quien “la industrialización ilimitada es la droga para el planeta Tierra y el capitalismo es sinónimo de muerte”, al tiempo que propuso “declarar una gran emergencia latinoamericana”.

“No esperamos nada del imperio (EE.UU.), no dará una solución”, dijo Morales, y anotó: “toca unirnos como gobiernos con los productores y movimientos sociales y plantearnos políticas sobre seguridad alimentaria”.

    El presidente de Costa Rica, Óscar Arias, indicó que la situación es resultado de “la hipocresía a la hora de tratar los más importantes asuntos en el tapete internacional”, y fue especialmente crítico con Estados Unidos.

Según Arias, los 1.000 millones de dólares que EE.UU. ha dicho que puede destinar a la lucha contra la crisis alimentaria en los países más pobres, es la cantidad que esa nación “se gasta en un día en Irak”.

El gobernante costarricense dijo además que la Ronda de Doha de la Organización Mundial del Comercio (OMC), que busca liberalizar el intercambio de bienes y servicios, es un ejemplo de esa hipocresía por parte de los países desarrollados, que mantienen subsidios a los productos agrícolas.

Advirtió que los Objetivos del Milenio de la ONU para combatir las principales lacras sociales en el mundo, “no se van a cumplir”, y dijo que “otro gran monumento a la hipocresía” es el Protocolo de Kioto, pues los países ricos, después de haber “contaminado el planeta” en aras de su riqueza “nos piden ahora a nosotros que no lo hagamos”.

Señaló, no obstante, que las naciones latinoamericanas deben hacer sus tareas y no depender de la comunidad internacional, y puso como ejemplo la necesidad de establecer políticas fiscales efectivas para fortalecer a los Estados.

“Los ricos no pagan impuestos en nuestros países”, dijo Arias. Por su parte, el vicepresidente de Cuba, Esteban Lazo, definió la actual situación mundial como “perversa e insostenible”.
Redacción Actualidad
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